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Exposición Un romántico en la construcción de Europa (13).

La crítica teatral y un conjunto de ensayos culminan la trayectoria periodística de Gil entre 1838 y 1844, años en los que es el crítico teatral más respetado de la capital: sus artículos se publican en primera página, a cinco columnas.

La moderna crítica teatral ―sobre la representación en la escena― había sido inaugurada en España por Larra, y cuando el maestro se suicida, Gil toma el relevo con aplomo: el teatro, sus temas y técnicas, será también campo de batalla del romanticismo.

Gil frecuenta los palcos del Teatro del Príncipe y el Teatro de la Cruz y escribe críticas sobre Espronceda, Hartzenbusch, Villalta, Zorrilla, Gil y Zárate, Bretón de los Herreros o el Duque de Rivas. Sus críticas son aceradas, tersas, con un juicio certero, perfeccionado por el paso del tiempo.

De la cartelera europea: Shakespeare, Scribe, Soulié, Laurencín, Delavigne, Virginie Ancelot, Alejandro Dumas; además de óperas como Gisella de Rossini, o Lucía de Lammermoor de Donizetti, en cuyas críticas Gil muestra gran formación y sensibilidad musical.

En sus ensayos, Gil escoge los asuntos de la actualidad o del pasado, atento a las vanguardias de Londres y París, o a los trabajos científicos en Dinamarca. En 1841 escribe sobre Humboldt, cuatro años antes de conocerlo, sin saber que algún día serán amigos en Berlín.

[Portada: Mrs. Siddons como Lady Macbeth, óleo de Thomas Beach, 1786].