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Una bióloga y un arquitecto dejan sus respectivas carreras profesionales, dan un giro a sus vidas y emprenden un proyecto, actividad o negocio dedicado a la organización de eventos sociales (distintos). Cuando, cuatro años después de haber dado el giro copernicano, se les pregunta si volverían a hacerlo, la respuesta es: “Exactamente igual”.
De los muchos atractivos y virtudes que la innovación y el emprendimiento proyectan sobre la sociedad, no es menor la satisfacción personal de los emprendedores, de los locos, osados, imaginativos, arriesgados, creadores, innovadores, rompedores, ya sean pequeños o grandes empresari@s que se ponen el I+D+I por montera, rompen con la inercia y tiran por la calle del medio. Todos los que hemos entrevistado para este blog, Bierzo Innova y Emprende, todos sin excepción, volverían a hacerlo. Todos tienen un alto grado de satisfacción personal: hacen lo que quieren vocacionalmente. Y eso, en un mundo laboral demasiado hostil, es sano, es un bien social en sí mismo. Dicho de otro modo: desde el punto de vista de la “inserción laboral” y social del emprendedor (procedente del paro, de un fracaso, de un ERE, de lo que sea), toda iniciativa de emprendimiento lo es de emprendimiento social. Simplemente, ese es el modelo.
Tal es el caso de la bióloga Yolanda Álvarez López y el arquitecto Antonio Aller Valera, dos emprendedores bercianos que comparten vida y proyecto empresarial, que hace cuatro años decidieron aparcar la biología y los planos para crear Al Detalle Eventos, iniciativa pionera en Ponferrada, en el mundo del diseño y organización de eventos, que ofrece un servicio integral para cualquier evento, ya sea pequeño o grande.
Su establecimiento en la avenida de América de Ponferrada es sorprendente: el visitante entra en un bazar oriental, con piezas de merchandisingde Hollywood –incluidos los muñecotes de los Simpson a tamaño natural, que Antonio y Yolanda fueron a buscar a Murcia–, con estética vintage o naif, con toques surrealistas y un halo de Alicia en el país de las maravillasflotando en el ambiente. Todo esto ¿para qué?: para hacer posibles los sueños, por raros o curiosos que sean, de cualquier cliente, para ofrecer al cliente “algo distinto”.
Si tienen que organizar una boda, Yolanda y Antonio no ofrecen a los novios música por aquí, flores por allá y traje de novia por acullá. Como diría Manquiña en Airbag, lo importante es el concepto. Lo que Al Detalle ofrece es un concepto global: “Nuestro trabajo consiste en ocuparnos de todo el evento, desde el lugar para su desarrollo, hasta la decoración de espacios y ambientes, pasando por la iluminación, ideas divertidas y originales, invitaciones, regalos de invitados y corporativos, papelería, así como elementos más específicos si se trata de cenas privadas, catas de vino, cumpleaños, bautizos… Para lograrlo hemos desarrollado nuestro know-howcaracterístico: originalidad, frescura, ideas nuevas y atención personalizada al cliente, con el cual guardamos una relación estrecha y al cual acompañamos de la mano para que todo salga perfecto”.
No cabe duda de que Yolanda y Antonio le han echado valor a su proyecto; no es fácil entrar en un mercado tan saturado y convencional como el de la BBC (bodas, bautizos y comuniones), o en el de los actos sociales de empresas, presentaciones públicas. Estamos demasiado acostumbrados al rito de “al final se servirá un vino español”, al centro de flores reciclado de la boda del sábado, o al desconcierto de los invitados que entran y salen a destiempo o deambulan por el evento como pulpos en garaje. Frente a esas inercias, rutinas y cansancios sociales, plantear un evento pensado, diseñado, concebido, trabajado integralmente, requiere de algo más que los proveedores y los hábitos de siempre. Emprender es romper la inercia.
Requiere de clientes –a los que Al Detalle tiene que seducir y persuadir– y proveedores distintos para cada ocasión; requiere también de una formación específica –sin formación no hay emprendimiento–, que Yolanda y Antonio actualizan cada día: desde masters en protocolo social y organización de eventos, hasta asistencia a ferias nacionales e internacionales como Intergift (Madrid), Portugal, Maison Object (París). “Estamos en continuo brainstorming de ideas, reinvirtiendo los beneficios en ofrecer a nuestros clientes ideas nuevas de calidad para que puedan acceder a lo mejor a un precio al menos alcanzable para cualquiera, partiendo de que lo que ofrecemos no es algo necesario, es un lujo prescindible por así decirlo, pero un lujo que recordarán toda su vida”.
“Y, sí, si tuviéramos que empezar de nuevo, corrigiendo algún que otro fallo, volveríamos a hacerlo exactamente igual. Después de los esfuerzos y ahorros invertidos en este proyecto, después de nuestra máxima implicación personal, con sus pros y contras, nos encontramos en un momento de mejora continua, nuestro objetivo es seguir mejorando y cada día estamos más satisfechos con nuestra iniciativa”. (Y, por lo que parece, sus clientes bercianos, también).