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[por SONIA LINARES ORDÁS, publicado en El Bierzo Digital, 2 de diciembre de 2015]

De vez en cuando nos tenemos que creer lo que valemos. De vez en cuando, aunque solo sea… de vez en cuando,  es saludable valorar el coraje de cientos de emprendedores bercianos, que supieron convertir el riesgo en oportunidad de futuro y modelo de imitación.

Almas inquietas con muchas habilidades, como las que usted seguramente tiene escondidas ahí dentro, que las pusieron en práctica, guiadas por las ganas de hacer cosas nuevas, de cambiar y enriquecer el concepto tradicional de empresa, forma de gestionarla y proyectarla. El primer surco del reciente semillero de empresarios comprometidos, plantado por Bierzo Innova y Emprende en Ponferrada, fue un ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas bien desde la innovación y las ganas de cambiar el muermo de economía y sociedad que nos hemos echado a las espaldas.

Por ese foro de trabajo, pasaron 40 emprendedores. Podrían haber sido el doble ó el triple, pero había que seleccionar un número determinado. Ellos mismos contaron sus experiencias, cómo se decidieron a dar otro aire al negocio, iniciar uno nuevo, innovar con productos que la mayoría veríamos terminales, y que a ojos de quienes creyeron en ellos, ofrecieron múltiples posibilidades. Lo decía el alma mater del encuentro, el escritor Valentín Carrera: ¿una psicóloga a domicilio? , ¡pues es verdad que bien!… pero había que pensarlo y sobre todo ponerlo en marcha. Cervezas que maridan con infusiones, infusiones con pieles y ginebras;  una bióloga y un arquitecto que dejaron atrás sus profesiones poner en marcha un proyecto dedicado a la organización de evento. La idea que a todos se nos podía haber ocurrido pero sólo convirtió en realidad un “majara” haciendo vodka con patata del bierzo, una escuela de jazz y música moderna, otra de artesanía textil en Villafranca del Bierzo tomando experiencias de Holanda, Estados Unidos… Japón. Compras y fusiones de empresas gestionadas con tanta profesionalidad como empeño y pasión desde el Bierzo.

¿A que no sabía usted que teníamos todo esto aquí en el Bierzo?. Esto y más. Son tantos los ejemplos, que mejor no damos nombres, solo describimos sus motores, esos que cada día tienen que llenar con el combustible del entusiasmo sus ideólogos.  De entre ellos tampoco podrían faltar los que han visto en el agro berciano su apuesta más clara y decidida. El cultivo y venta de frutos del bosque de una manera completamente ecológica, poniendo en valor la tierra, las parcelas que han quedado en el olvido para muchos.  En el Banco de Tierras del Consejo Comarcal del Bierzo, lo saben y por eso también forman parte de esa “colonia de diamantes”, que se han  implicados con el crecimiento económico, que tanto necesita nuestra comarca.

Extraordinarios frutos como las cerezas y toda suerte de productos agroalimentarios del Bierzo, que en 24 horas y con tan solo un click,  pueden estar en las mesas más preciadas del continente. El embajador de España en Berlín lo sabe. Me gustó mucho, verlos a todos juntos, haciendo piña. Disfruté y me apasioné con ellos escuchando sus experiencias, como ponían en común sus sacrificios y sus logros. Impresiona comprobar cómo han sabido aportar una visión nueva a la economía del DAFO y otros bichos, que se imparte en las Universidades. Tantos ejemplos de pequeñas empresas que están ancladas en nuestro Bierzo, creando puestos de trabajo, implicándose en definitiva con la tierra y su economía que necesita muchos más ejemplos como estos y muchos más apoyos y menos palos en las ruedas de las administraciones. Estos son los embriones, que necesita el Bierzo.