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La primera pregunta, con curiosidad de niño, sería, ¿qué es eso de berries?: “A small and pulpy fruit”, nos diría Wikipedia, es decir, las strapberries, raspberriesy blueberries: frutitas pulposas y deliciosas, lo que de toda la vida nosotros decimos las moras, las fresas, las frambuesas, las grosellas y los arándanos. Algunos incluyen también las cerezas, pero las del Bierzo tienen música propia.
Como se crían silvestres en los zarzales o en las laderas de Fatuote, nuestras berries han sido valoradas como algo gratuito, uno de tantos manjares con los que la naturaleza se prodiga donde y cuando quiere: ir a coger moras o arándanos fue siempre cosa de guajes o de excursiones campestres; si acaso los más mas cocinillas hacían una tarta, una mermelada o un aguardiente. Pero, a diferencia de otras latitudes europeas, nunca fue entre nosotros un producto debidamente cultivado, comercializado y valorado.
Por eso es sorprendente –y directamente innovador- que tres jóvenes emprendedores bercianos se pongan las berries por montera y se planteen algo tan sencillo y difícil a la vez como ampliar el panorama agrícola del Bierzo, algo tan sencillo y difícil a la vez como cultivar y comercializar berriesecológicas con denominación de origen Bierzo.
Pablo Linares, Víctor Vecín y Sandra Folgueral constituyeron hace tres años la empresa Bierzo Berries SAT (sociedad agraria de transformación) para el cultivo y venta de esos preciosos frutos del bosque: fresas, frambuesas rojas y amarillas, grosellas rojas y negras, zarzamoras y arándanos. El proyecto tiene una doble voluntad de emprendimiento social: por un lado aborda el cultivo desde una conciencia nítidamente ecológica; y por otro, diversifica y abre nuevos espacios a la agricultura berciana, todo ello poniendo en valor una vez más la tierra, “algo que muy poca gente por desgracia esta haciendo en El Bierzo”.
“Todas nuestras producciones –explica Pablo Linares– las realizamos de la única manera que entendemos el campo, respetando la naturaleza, trabajando junto a ella, produciendo alimentos que no solo sean sabrosos sino que además sean saludables para nuestros consumidores. Por ello estamos trabajando bajo la normativa de agricultura ecológica, e incluso siendo más rigurosos que esa propia normativa”.
Desde esta conciencia ecológica y social, Bierzo Berries tiene un proyecto autónomo y un criterio propio: cultivar en ecológico. El proyecto está ya en la fase beta: “Hemos realizado una serie de plantaciones con un abanico amplio de variedades de cada producto para seleccionar aquellas variedades que mejor se adaptan al Bierzo y que más nos convenzan por su sabor, rusticidad, etc. Hay que tener en cuenta que se trata de cultivos en los que no teníamos referencias previas en nuestra tierra”.
Algo similar ha pasado o está pasando en El Bierzo con la pera, la manzana o la uva. Algunas variedades menos productivas o peor acomodadas a las demandas del mercado han cedido paso a variedades más comerciales. En el caso de las berries hay ejemplos cercanos como el de Asturias, pero en El Bierzo todo el trabajo estaba por hacer, pues no había precedentes de plantaciones de moras, grosellas o arándanos. “No todas las variedades funcionan igual. Ahora estamos en la fase de selección para escoger la mejor variedad de cada berrie y comenzar la fase de plantación masiva”.
Bierzo Berries, nacida con fondos propios, ha ido creciendo como proyecto y como empresa al ritmo de la naturaleza, poco a poco, abriendo mercado y horizontes en un sector tan novedoso que no existe apenas integración horizontal: “Con nuestros clientes, tratamos de que haya un trato muy cercano, que nos conozcan, que conozcan nuestros campos, que sean sinceros con nosotros y nos llamen cuando surge algún problema. Creemos que esa cercanía con nuestros clientes es lo que nos posibilita ampliar nuestra esfera de visión del negocio y mejorar lo que hacemos”.
 
  Asturian berries: http://www.asturianberries.es/